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El Gobierno regional continúa reforzando las herramientas de control cinegético del jabalí en la Región de Murcia con la adquisición, durante 2025, de ocho jaulas trampa homologadas destinadas a mejorar la capacidad de actuación en aquellos espacios donde la presencia de estos animales genera riesgos y molestias, especialmente en zonas agrícolas y en entornos próximos a núcleos urbanos.
La Región de Murcia se consolida como la comunidad autónoma que ha implantado un mayor número de medidas efectivas para reducir las poblaciones de jabalí a nivel nacional y, de acuerdo con las estimaciones que maneja el sector, se mantiene como la única que ha logrado cambiar la tendencia generalizada de incremento de ejemplares registrada en el conjunto del país.
Este resultado ha sido posible por la combinación de planificación, regulación y coordinación, y por la implicación del conjunto del sector cinegético regional, cuyos esfuerzos han permitido intensificar las capturas y contener el crecimiento que se venía observando en la última década.
La estrategia regional se apoya en el Plan de Gestión de Poblaciones de Jabalíes Silvestres en la Región de Murcia (2022-2027), elaborado en 2022, que establece un marco de actuación continuado y medidas adaptadas a la evolución de la especie. Sobre esa base, se han aplicado medidas específicas mediante órdenes de comarca de emergencia cinegética que han permitido declarar de emergencia cinegética la totalidad de la Región y, con ello, autorizar la caza del jabalí durante todo el año, incluyendo actuaciones en terrenos no cinegéticos cuando existan daños o riesgos.
La primera de estas órdenes se aprobó en febrero de 2022 y, posteriormente, se dictó una nueva orden en marzo de 2023, vigente hasta febrero de 2027.
Este marco normativo ha permitido aumentar de forma notable las capturas anuales registradas; las declaraciones y fichas de cotos reflejan cifras que han superado ampliamente las 12.000 capturas por temporada en los últimos ejercicios, frente a las cifras significativamente inferiores de hace una década. Además, a estas capturas se suman autorizaciones excepcionales por daños en terrenos no cinegéticos, lo que eleva la estimación de capturas reales en la Región a alrededor de 20.000 jabalíes al año, situándola entre las áreas con mayor intensidad de control en España.
Junto a la contención del número de ejemplares, en los últimos años se observa un fenómeno que exige adaptar los medios, el desplazamiento de jabalíes desde áreas forestales hacia zonas agrícolas y, cada vez con más frecuencia, hacia áreas periurbanas y urbanas. La presencia de jabalíes en zonas donde no es posible emplear métodos de caza convencionales con armas obliga a disponer de técnicas de captura seguras, selectivas y acordes con la normativa vigente.
En la Región se ha detectado esta situación, entre otros puntos, en áreas urbanas y periurbanas de municipios como Cartagena, Blanca, Cehegín o Totana, lo que hace necesario reforzar el equipamiento disponible para actuar de manera eficaz y minimizar riesgos para la población.
Las ocho nuevas jaulas trampa se accionan por cable, con puerta tipo guillotina y seguro antirretorno, fabricadas en malla de acero galvanizado y diseñadas para evitar fugas y reducir la posibilidad de lesiones durante la captura. La inversión realizada para la compra de las ocho unidades asciende a 4.297,92 euros.
Este equipamiento se suma al capturadero tipo ‘pig brig’ adquirido en 2024, dotado con red circular, postes y anclajes, elementos de tensado, cámaras de vigilancia con conectividad, material de cebado y el apoyo técnico necesario para su montaje y la formación de los agentes auxiliares. Con ello, el Gobierno regional amplía el abanico de medios disponibles para actuar en puntos críticos, especialmente en áreas donde el objetivo es capturar ejemplares con máxima seguridad y con control permanente.
El Ejecutivo autonómico destaca la importancia de la coordinación con los ayuntamientos en el control de la fauna que entra en zonas urbanas, ya que son las corporaciones locales las que deben impulsar medidas preventivas y de gestión urbana para reducir la atracción de estos animales, como el vallado de determinadas áreas, la limpieza de solares o la mejora de sistemas de contenedores para evitar accesos a residuos.
En paralelo, la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática mantendrá las actuaciones de captura en las inmediaciones de núcleos urbanos de forma coordinada con las administraciones locales, priorizando la seguridad ciudadana, la reducción de daños y el control eficaz de la especie.