Caza en puesto

Espera o aguardo o puestos fijo

En esta modalidad de caza, el cazador se mantiene apostado en un puesto fijo esperando a que las piezas de caza pasen a su alcance o salgan de su guarida.

La espera, que también se denomina aguardo, tiene singularidades (métodos o variantes) dependiendo de la especie que se persiga:

La caza de paloma torcaz “en pasos”, consiste en esperar en puestos fijos, normalmente camuflados, colocados generalmente en las cumbres de las montañas a distancias reguladas, por donde pasan en sus migraciones de otoño los bandos de palomas que procedentes de Europa invernan en nuestra península. También se usa para palomas zuritas y bravías, así como zorzales.

En esta modalidad concreta, para la que se precisa autorización, están prohibidas las escopetas volantes (cazadores fuera de estos puestos fijos) y moverse fuera de los puestos con las escopetas desenfundadas, así como la caza en una franja de seguridad de 150 metros de la línea de puestos. Tampoco se permite la tenencia de balas durante estas cacerías.

La caza de conejos a la espera, se hace desde puestos cercanos a las madrigueras, normalmente al crepúsculo, o al amanecer, esperando la salida o entrada de los conejos a las madrigueras.

La caza con cimbel es otro método de espera o aguardo, habitual para cazar palomas desde un puesto fijo que se sitúa en una zona querenciosa para esas especies (comida, sesteo,…), en cuyas cercanías se coloca un cimbel/s o señuelos de la especie a cazar, que suele ser una paloma/o paloma en figura de plástico.

 

2.2. Puesto fijo de zorzal real, zorzal común, zorzal alirrojo, zorzal charlo, estornino pinto, urraca, gaviota patiamarilla (excepto zonas vedadas); y la paloma bravía, todos los días, desde el 7 de enero hasta el 10 de febrero de 2019, ambos inclusive.